activamentes
29 septiembre
2010
escrito por Verónica Arias

Salud, trabajo, amor…lo primero es condición de lo segundo y juntos hacen al estado  óptimo para que las personas puedan brindarse con felicidad al anhelado amor.
Cualquier adulto, joven o maduro lo experimenta: el trabajo es el palo mayor de la nave que atraviesa las olas de la vida.
Las actividades lúdicas en los niños y jóvenes y la actividad laboral en los adultos son emergentes de profundas motivaciones.
Son actividades que ponen de manifiesto múltiples capacidades innatas de la personalidad. Sin embargo la espontaneidad de la infancia va ocultando sus cualidades específicas a medida que se van imponiendo las pautas socioculturales y así vemos en la adolescencia la sorprendente uniformidad de hábitos en la mayoría y el sufrimiento de aquellos pocos, los diferentes al grupo.
Finalizada la escolaridad comienza para casi todos el interrogante vocacional.
Tremenda crisis por cierto. Qué brecha angustiante es el paso desde el peldaño mas alto, los grandotes de 5º año en el cole… a la frágil posición ante el mundo que los espera con impensables códigos que habrá que descubrir y aprender.
Es una responsabilidad social y familiar brindar soporte a los mas jóvenes para este momento crucial de la construcción de una identidad armónica en los planos afectivos, intelectuales, laborales y sociales.
Las consultas de Orientación aportan ese espacio de acompañamiento y reflexión en el proceso irrevocable de autoconocimiento y desarrollo personal.

Contacto: veronica.arias@activamentes.com.ar

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